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Cruz de la Culla


La cruz de la Culla es una cruz de término o de humilladero de estilo gótico cuyos orígenes se remontan al año 1413. Se encontraba al lado del camino real de Barcelona, muy cerca del mas de la Culla, construido alrededor del año 1009. Como todas las cruces de término, su función consistía en marcar la entrada de Manresa y el inicio de la jurisdicción de la ciudad. 

Cuando San Ignacio de Loyola llegó a Manresa, el mas de la Culla era uno de los mansos más ricos y poderosos de la zona. Según varios testimonios, el futuro santo solía ir allí a pedir limosna. Movido por su gran devoción, solía rezar y meditar a los pies de la cruz, donde habría experimentado una visión o revelación. El monumento también se encuentra vinculado a una leyenda popular conocida como “tal faràs, tal trobaràs” (“Así lo harás, así lo encontrarás”). En 1901, el gran poeta Jacint Verdaguer transformó esta leyenda en una breve poesía que fue publicada de manera póstuma en el libro recopilatorio titulado Los pobres. Els sants, de 1908.

La pieza gótica original, profusamente decorada, fue retirada de su emplazamiento inicial por motivos de conservación. A día de hoy puede ser visitada en el Museo Comarcal de Manresa. La cruz actual fue colocada en 1925, aunque a lo largo de las décadas ha sido restaurada en numerosas ocasiones.