Esta visita se concentra en los dos monumentos más emblemáticos de la ciudad. En la Seu, basílica gótica del siglo XIV, se visita el claustro y el sótano, más un recorrido por el interior, que pone una atención especial en los valiosos retablos góticos, como el del Sant Esperit. En la Cova de Sant Ignasi se hace un recorrido desde la iglesia hasta la Coveta y se introduce la figura de san Ignacio en el contexto de la Manresa ignaciana.